La gestión de contenido empresarial (ECM) se ha convertido en una herramienta esencial para las organizaciones en la era digital. Dentro del ECM, los flujos documentales desempeñan un papel crucial en la automatización y optimización de los procesos de gestión de documentos. En este blog de Polysistemas, exploramos cómo los flujos documentales en el marco del ECM están transformando la manera en que las organizaciones gestionan y procesan sus documentos.


¿Qué es la Gestión de Contenido Empresarial (ECM)?

La Gestión de Contenido Empresarial (ECM) es un enfoque integral para capturar, organizar, almacenar y gestionar toda la información relacionada con los procesos empresariales de una organización.

¿Qué son los flujos documentales?

 Los flujos documentales, también conocidos como flujos de trabajo documentales, son procesos automatizados que guían la creación, revisión, aprobación y distribución de documentos dentro de una organización.


Beneficios de los flujos documentales en ECM:

  1. Eficiencia operativa: Los flujos documentales automatizan tareas repetitivas y simplifican los procesos de aprobación, reduciendo el tiempo y los recursos necesarios para completar las tareas.
  2. Visibilidad y seguimiento: Los flujos documentales proporcionan visibilidad en tiempo real sobre el estado y la ubicación de los documentos en proceso, lo que facilita el seguimiento y la identificación de posibles cuellos de botella.
  3. Cumplimiento normativo: Los flujos documentales pueden incluir controles y validaciones que garantizan el cumplimiento de políticas y regulaciones internas y externas.
  4. Mejora de la calidad: Al estandarizar los procesos y asegurar la consistencia en la creación y gestión de documentos, los flujos documentales pueden mejorar la calidad y precisión de la información.


Implementación de flujos documentales:

  1. Identificación de procesos clave: Identificar los procesos empresariales críticos que pueden beneficiarse de la automatización mediante flujos documentales.
  2. Diseño de flujos: Diseñar flujos documentales que reflejen los pasos y decisiones necesarias para completar cada proceso, incluyendo la asignación de tareas y la definición de reglas de negocio.
  3. Integración con sistemas existentes: Integrar los flujos documentales con sistemas y aplicaciones existentes, como sistemas de gestión documental (DMS) o sistemas de gestión de relaciones con clientes (CRM).
  4. Pruebas y ajustes: Realizar pruebas exhaustivas para asegurar que los flujos documentales funcionen correctamente y ajustarlos según sea necesario antes de implementarlos en producción.


Consideraciones adicionales:

  • Formación y capacitación: Proporcionar formación y capacitación adecuadas a los usuarios sobre cómo utilizar y participar en los flujos documentales.
  • Monitorización y mejora continua: Monitorizar el rendimiento de los flujos documentales y realizar mejoras continuas para optimizar la eficiencia y la efectividad de los procesos.


Conclusión:

Los flujos documentales en el marco del ECM son una herramienta poderosa para mejorar la eficiencia operativa, garantizar el cumplimiento normativo y mejorar la calidad de la información dentro de las organizaciones. Al implementar flujos documentales efectivos y optimizados, las organizaciones pueden agilizar sus procesos y maximizar el valor de su gestión documental.

 

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